Sostenibilidad empresarial 2025: resultados Green Solutions y lo que viene en 2026

Sostenibilidad empresarial 2025 y certificaciones ambientales

2025 fue el año en que la sostenibilidad se volvió más exigente y eso es una buena noticia. En Chile, cada vez más empresas pasaron de “querer verse sostenibles” a necesitar demostrarlo con datos, trazabilidad y certificaciones.

En Green Solutions lo hemos observado en múltiples procesos: la diferencia entre avanzar o estancarse casi siempre está en el nivel de orden, evidencia y consistencia detrás de lo que se quiere certificar. Esa experiencia nos deja un punto claro: este artículo es un balance real de 2025, con aprendizajes prácticos y próximos pasos concretos para que tu empresa llegue a 2026 preparada para certificar sin improvisar.

Si estás cerrando el año pensando en certificaciones, huella de carbono o criterios ESG, aquí encontrarás lo más útil: qué funcionó, qué no, y cómo ordenarte desde ya para que el 2026 juegue a tu favor.

Nuestros logros de 2025 

En 2025, en Green Solutions pusimos el foco en una idea simple: convertir sostenibilidad en resultados verificables, con métricas, evidencia y certificaciones que se sostienen frente a clientes, reguladores y stakeholders.

  • Organizaciones acompañadas: 35

  • Organizaciones que obtuvieron certificación/sello: 35

  • Tipos de certificación logradas: HuellaChile, Certificado Azul, Certificado de Huella de Carbono y Huella de Agua

  • Sectores: Ingeniería, Farmacéutica, Energía, Acuícola, TI, Educación, Salud, Real Estate, Turismo, Logística, Infraestructura, Gobierno

¿Qué impacto vimos?

Lo más valioso no fue “tener un sello”, sino lo que habilita: orden, eficiencia y confianza.

  • Ahorros y eficiencia operativa: al medir bien, se identifican oportunidades concretas (energía, combustibles, agua, residuos) y se prioriza con criterio, no por intuición.

  • Cumplimiento y menor riesgo: la certificación instala trazabilidad (datos, responsables, respaldos), lo que facilita reportar y responder exigencias sin improvisar.

  • Credibilidad reputacional: cuando hay verificación/certificación, la sostenibilidad deja de ser una promesa y pasa a ser una conversación basada en evidencia, reduciendo el riesgo de greenwashing (incluso involuntario).

  • Mejor posición comercial: en procesos con clientes, licitaciones o financiamiento, la diferencia suele estar en poder mostrar métricas claras y comparables (no solo compromisos).

Clientes – Resumen de casos 

Caso  — GASCO

Objetivo
Cuando se trabaja con energía, el compromiso no puede quedarse en “ser más sostenibles”. En el caso de GASCO, el foco fue convertir ese compromiso en medición, con límites claros y una foto confiable de emisiones que sirviera para tomar decisiones no solo para reportar.

Certificación alcanzada
Huella de Carbono (inventario construido con metodología reconocida: GHG Protocol e ISO 14064).

Resultado medible
El avance se nota cuando el número deja de ser una estimación y se vuelve comparable en el tiempo: GASCO presenta una huella consolidada con variación interanual (por ejemplo, 2022 vs 2023 con una disminución reportada). Y además comparte un dato muy concreto de 2024, especialmente relevante para descarbonización: 18.642 toneladas equivalentes de GLP desplazadas en 2024 (y 110.855 acumuladas entre 2016–2024). Si quieres ver el detalle completo y las cifras en contexto, está disponible en su reporte público

Aprendizaje clave
La diferencia entre “querer medir” y “medir bien” está en el orden: cuando el inventario se construye con criterios y respaldo, te permite priorizar (dónde pesa más la huella, qué palancas son más efectivas, qué decisiones tienen impacto real) y sostener la conversación con evidencia.

Caso  — GRUPO PATIO

Objetivo
Vimos un patrón que se repite en empresas con portafolios de activos: el reto no es “hacer una acción sostenible”, sino hacerla gestionable y escalable. En el caso de Grupo Patio, el objetivo fue avanzar en agua y carbono sin perderse en la complejidad de múltiples sitios, instalando una base medible y verificable que permitiera avanzar con consistencia en todo el portafolio.

Certificación alcanzada
Huella de Carbono y de agua y Obtuvieron el Certificado Azul (Nivel 1), con medición de huella hídrica bajo ISO 14046 , puedes ver más detalles aquí.

Resultado medible
Además de la línea hídrica, en el proyecto Patio Panal se implementaron 810 paneles solares y se estima una mitigación de 272 toneladas de CO₂ al año.
Además, se hicieron reducciones del orden de casi 13 mil toneladas de CO₂ al año asociadas a certificados I-REC en edificios. Ver detalles aquí.

Aprendizaje clave
Cuando el objetivo es certificar y escalar, funciona mejor partir con pilotos “replicables” (pocos activos, bien medidos y bien respaldados) y estandarizar evidencias desde el inicio. Así, lo que aprendes en 5 sitios se convierte en método para 50.

¿Qué aprendimos en 2025 ?

Si tuviéramos que resumir 2025 en una idea, sería esta: certificarse no es “hacer un trámite”, es ordenar la gestión. Y cuando ese orden existe, el proceso fluye; cuando no, se alarga, cuesta más y termina generando frustración interna.

¿Por qué importa certificar ahora?

Ventajas operativas y reputacionales

Certificar no es solo un sello: es un atajo para profesionalizar la gestión.

La sostenibilidad empresarial en Chile 2025 ya no se evalúa por discursos, sino por métricas, evidencia y validación externa.

Mejor conversación con stakeholders: clientes, bancos, inversionistas y equipos internos entienden mejor un estándar verificable que una promesa general.

Orden operativo (lo que más se nota): al certificar, obligas a la organización a definir alcance, responsables, datos y trazabilidad. Eso reduce “doble trabajo” y acelera decisiones (qué medir, qué mejorar, qué priorizar).

Eficiencia y control: cuando tienes métricas consistentes, es más fácil detectar fugas de costos (energía, combustible, residuos) y convertir mejoras en resultados repetibles.

Credibilidad real: una certificación/validación externa transforma “lo que decimos” en evidencia comparable, bajando el riesgo reputacional y el famoso greenwashing (incluso el involuntario).

Competitividad en Chile y mercados globales

En 2026 va a ser cada vez más común que te pidan pruebas (no solo compromisos). Y aquí la certificación te da ventaja porque:

  • Te permite hablar un “lenguaje común” que mejora comparabilidad y confianza en mercados.

Te posiciona mejor frente a criterios de financiamiento e inversión (especialmente cuando hay marcos nacionales que buscan interoperar con estándares internacionales).

Cómo prepararse para certificarse en 2026

Checklist 2026

Comunicación: recién cuando la evidencia esté cerrada (mensajes simples y verificables).

Define el objetivo: ¿qué quieres lograr en 2026? (huella/ESG/sello específico) y para qué (cliente, licitación, banco, estrategia).

Elige el “marco” correcto: certificación/sello vs verificación; y qué te van a pedir como evidencia.

Cierra el alcance: qué unidades, sedes, operaciones, periodo y límites entran (y qué queda fuera).

Mapa de datos: dónde vive cada dato (facturas, medidores, ERP, compras, logística, proveedores).

Asigna un dueño interno + responsables por área (finanzas/operaciones/compras).

Crea un repositorio único de evidencia: carpeta estructurada + control de versiones (esto ahorra semanas).

Línea base y KPIs: define baseline (año) y 5–8 KPIs útiles.

Plan de mejoras priorizadas: quick wins (90 días) + medidas estructurales (6–12 meses).

Pre-revisión: chequeo interno antes de auditoría/verificación para evitar “sorpresas”.

Si quieres profundizar en cómo certificarse paso a paso, puedes revisar nuestro artículo Medición de huella de carbono.

Errores Comunes a Evitar

Empezar “levantando datos” sin alcance definido (después hay que rehacer).

Elegir la certificación por moda y no por el uso real (cliente/mercado/finanzas).

No ordenar evidencia desde el inicio (se pierde tiempo en la fase final).

Hacerlo “sin dueño”: si nadie coordina, el proyecto depende de favores y se diluye.

Querer abarcar todo en el primer ciclo: mejor un alcance sólido y escalable.

Comunicar antes de cerrar respaldo (riesgo reputacional innecesario).

Tendencias de sostenibilidad 2026: 5 factores estratégicos para empresas

Ilustración de tendencias de sostenibilidad 2026 en empresas

2026 será un año decisivo para la sostenibilidad corporativa. Las tendencias de sostenibilidad 2026 están marcadas por presión regulatoria, expectativas del mercado y costos operacionales crecientes están empujando a las empresas a transformar el modo en que gestionan su impacto. Pero, a diferencia de años anteriores, esta vez la sostenibilidad no se trata de buenas intenciones: se trata de ROI, datos y decisiones de negocio.

La experiencia acumulada en múltiples organizaciones muestra un patrón que se repite: las empresas no implementan sostenibilidad por convicción; lo hacen por presión. La regulación obliga, los clientes exigen y las finanzas definen la velocidad del cambio. Por eso, cuando la sostenibilidad se presenta como narrativa, avanza lento; cuando se presenta como retorno financiero y reducción de riesgo, se vuelve inevitable.

En este contexto, estas son las tendencias más poderosas —y realmente transformadoras— que marcarán el 2026.

Las tendencias de sostenibilidad 2026 que marcarán el rumbo empresarial

1. IA Ambiental Predictiva: del “reportar después” al “anticipar antes”

La mayor revolución del 2026 será la adopción de modelos de IA capaces de predecir consumos, emisiones, fallas y riesgos operacionales.

Lo que antes era reactivo —esperar el impacto para gestionarlo— se convertirá en un modelo anticipatorio. La IA permitirá detectar desviaciones antes de que generen costos, identificar oportunidades de optimización y alimentar decisiones que mejoran EBITDA desde el primer trimestre

En organizaciones reales se vio que las inversiones en sostenibilidad solo se aprueban cuando generan retorno en menos de 24 meses. La IA ambiental es el ejemplo perfecto: victorias rápidas, decisiones basadas en datos y reducción inmediata de ineficiencias.

Esta será la herramienta favorita del CFO y del COO. Y también el comienzo de una nueva disciplina: sostenibilidad predictiva.

2. Reporting ESG Autónomo: el fin del Excel corporativo

Las nuevas plataformas de reporting autónomo se integran a sistemas operacionales, sensores, energía, flotas y cadenas de suministro para consolidar datos confiables en tiempo real. Esto no solo reduce horas de trabajo: reduce errores, mejora trazabilidad y permite auditorías digitales continuas, un formato que ya está siendo impulsado desde Europa y pronto se replicará en América Latina.

Aquí emerge un insight clave observado una y otra vez: la mayor brecha no es tecnológica, es cultural y de toma de decisiones. Las empresas que progresan son las que definen un dueño claro del dato y un modelo de accountability real. Sin eso, ninguna plataforma funciona.

El reporting autónomo será, en 2026, el estándar básico para operar en mercados exigentes. Según los lineamientos publicados por la Unión Europea , la transformación ESG será obligatoria para proveedores globales en los próximos años.

3. Sostenibilidad con ROI: se termina el “ESG sin retorno”

Una verdad incómoda empezó a manifestarse con fuerza: la sostenibilidad sin retorno financiero está muerta.
Los únicos proyectos que prosperarán en 2026 serán los que generen ROI comprobable en menos de 12–24 meses.

Eso incluye:

  • eficiencia energética con IA e IoT,
  • flotas inteligentes y optimización logística,
  • reconversión de residuos en valor,
  • automatización del reporting ESG.

Las empresas que avanzan comparten un patrón: trabajan con equipos o consultores que hablan el idioma del CFO, traducen impacto a números y convierten intención en retorno. “Las empresas compran claridad + retorno, no inspiración”. Este principio marcará el ADN de todas las inversiones sostenibles del 2026. También puedes revisar nuestro artículo sobre sostenibilidad empresarial con ROI.

4. Supply Chain Circular: el nuevo requisito para vender (no solo para cumplir)

La circularidad dejará de ser un discurso reputacional para convertirse en un requisito contractual en cadenas de suministro globales.
Los compradores exigirán métricas claras sobre uso de materiales, reciclabilidad, reparación, intensidad de recursos y reincorporación de insumos.

Esto se debe a que las compañías ya entendieron que:

  • la circularidad reduce costos,
  • disminuye riesgos de abastecimiento,
  • y habilita acceso a mercados que ya no aceptan proveedores sin trazabilidad.

En 2026, la circularidad será un diferenciador competitivo, especialmente para empresas de manufactura, retail, alimentos y logística. Estas tendencias de sostenibilidad 2026 muestran que el cambio ya no depende de voluntariedad, sino de retorno, datos y automatización

5. Infraestructura y Operaciones Inteligentes: edificios que se gestionan solos

Edificios, plantas y centros logísticos incorporarán sistemas capaces de autogestionar: energía, agua, residuos, mantenimiento predictivo y cargas operativas.

La combinación de IoT + automatización reducirá entre 5–30% los costos operativos en muchas industrias.
Pero su mayor aporte será otro: generar datos ESG automáticos, trazables y listos para auditorías

Es la forma más directa de convertir sostenibilidad en eficiencia real.

2026 será el año donde sostenibilidad y rentabilidad finalmente se encuentran

El 2026 tendrá un rasgo distintivo: la sostenibilidad dejará de ser un relato para convertirse en un sistema operativo empresarial. Las compañías avanzadas combinarán IA, automatización, circularidad, reporting autónomo y estrategias con retorno financiero. La presión regulatoria, la demanda del mercado y la búsqueda de eficiencia empujarán esta transformación.

Las empresas que tomen decisiones basadas en datos, adopten tecnología ESG con disciplina, integren la sostenibilidad en el corazón del negocio y enfoquen sus esfuerzos en iniciativas con retorno tangible serán las que lideren la próxima década. Las empresas que adopten estas tendencias de sostenibilidad 2026 estarán mejor preparadas para competir en mercados más exigentes.

No será el año de “hacer más reportes”. Será el año de tomar mejores decisiones.